La Hidradenitis Supurativa, también conocida como enfermedad de VERNEUIL, es una enfermedad cutánea, crónica, inflamatoria y recurrente que se caracteriza por presentar zonas inflamadas y localizadas en axilas, las ingles y la zona anogenital. En estas zonas suelen aparecer lesiones en forma de nódulos, abscesos y fístulas, así como debajo de las mamas, en las nalgas y en la cara interna de los muslos donde roza la piel.
La HS puede adoptar diversas formas que pueden variar de una persona a otra.
Los casos leves de HS pueden consistir en pequeños bultos, puntos negros o unos pocos quistes, mientras que los pacientes con formas más graves, pueden presentar múltiples trayectos fistulosos interconectados y abscesos de los que a veces sale líquido que puede tener un olor desagradable, y a menudo dificultan la calidad de vida de los afectados por este proceso.





Si bien afecta la piel, es un trastorno inflamatorio, lo que significa que esta enfermedad se asocia a irregularidades en el sistema inmunitario. Sin embargo, se desconoce la causa exacta de la HS.
Puede aparecer a cualquier edad, si bien surge con mayor frecuencia en los primeros años de la tercer década y la frecuencia de aparición disminuye después de los 50-55 años.
Predomina en la segunda y tercera décadas de la vida, en mujeres (3:1) post-puberales con una incidencia del 1 al 4% según los centros. La localización perianal parece ser más frecuente en los hombres. La severidad de la inflamación y la incidencia disminuyen con la edad, 0.5 % en pacientes de más de 55 años contra 1,4% en los de menos de 55 .

La enfermedad es diagnosticada erróneamente con frecuencia y muchas personas con HS no siempre se sienten cómodas al hablar de sus síntomas o solicitar ayuda al dermatólogo.
Aunque no se conoce si todos los casos de HS son progresivos, algunos casos pueden ser recurrentes y tornarse más graves si no se tratan correctamente. En consecuencia, es importante diagnosticar y tratar adecuadamente la HS lo antes posible.

Tratamiento

Ninguno es curativo por completo y si bien la cirugía se ha tenido como el tratamiento estándar, esta es sumamente agresiva y hasta mutilante en los casos severos.

Tópicos: el más estudiado, clindamicina, tetraciclina.
Drogas sistémicas: Antibióticos, Dapsona. Retinoides.
Hormonas: antiandrógenos. Gluconato de zinc. Inmunosupresores.

Se pueden indicar antiinflamatorios no esteroideos y analgésicos para el dolor y antisépticos locales, dejar de fumar y la reducción de la masa corporal ayudaría secundariamente.

Cirugía: Se reserva en general para casos graves-avanzados, agresiva con lenta recuperación y secuelas cicatrizales. No efectuarla "en brote", puede haber recaídas a distancia del área operada.

Terapia biológica: El más estudiado es hasta el momento el infliximab, por su uso extenso en la enfermedad de Crohn, le seguirían en eficacia el adalimumab y luego el etarnecept. Reducen la inflamación más que "curar" la enfermedad, pueden preparar la lesión para ser operada al reducir tamaño-supuración, anakinra con resultados dispares y hasta opuestos según algunos escasos trabajos.

Otros métodos: láser, toxina botulínica, radiofrecuencia, radioterapia y terapia fotodinámica.

Tratamiento psicológico: de ser necesario, fundamental, especialmente la buena relación médico-paciente.