Mejorar la firmeza, la calidad y el tono de la piel del rostro que mostramos sin siquiera pensar en llegar a la cirugía. ¿Lo imaginabas posible? Tuvieron que pasar algunas décadas, para que este maravilloso sueño de muchos, en tiempos de tecnología científica e innovación en medicina-estética fuera posible. Y se logró para todos.

En la actualidad, decenas de tratamientos faciales cooperan en pos de hacerle frente al paso del tiempo de manera directa y específica sin someterse a grandes complicaciones. Clásicos como la Bioestimulación, el Bótox, la IPL o los hilos tensores típicos de los años noventa y dos mil siguen siendo los grandes protagonistas de la consulta en la materia, pero otros, como el Plasma rico en plaquetas facial, empiezan a ser tendencia definitiva y estar entre los preferidos, sobre todo de las mujeres de mediana edad.

Un método que remite a lo más reciente de la medicina mundial regenerativa, allá por principios de los años noventa, cuando fue descubierto por cirujanos plásticos que vieron cómo los factores de crecimiento reconstruían una zona de la mandíbula con la propia fibra del área ósea, y que desde ahí pasó a ser adoptado en nuestro país y en muchos otros, por el sector de la medicina estética que vio en ello enormes beneficios rejuvenecedores para sus pacientes.

Es que sí, la nueva generación de argentinas, y también argentinos, viene desde hace un tiempo inclinándose más hacia lo natural en muchos espacios de la vida, y también lo demanda. Y este método innovador no se queda atrás cumpliendo con los requisitos, y creciendo notoriamente en consultorios y clínicas que lo ofrecen.

Se trata así de un tratamiento de belleza no invasivo y ambulatorio, que persigue la renovación celular profunda para alcanzar una dermis más iluminada, sin manchas y tersa, todo lo que quisiéramos, que minimice los signos de arrugas visibles, cicatrices, flaccidez y estructura cutánea dañada. Y que se aconseja para aquellas personas que a cierta edad, empiezan a notar en el espejo que su dermis ya no tiene la misma fuerza y suficiencia para reconstruirse por sí sola, aun recurriendo a sus cremas de costumbre, aunque, también se coloca en cutis más jóvenes que simplemente, y nada poco, quieren atrasar en mucho el envejecimiento temprano debido a múltiples factores como el estrés acumulado de estos tiempos y la exposición continua a los rayos del sol.

Su resultado es tan significativo, que incluso se recomienda y usa en otros requerimientos estéticos como el fortalecimiento capilar y el tratamiento de la celulitis, las arrugas y las estrías, porque, precisamente, su poder regenerador y revitalizante de base es muy grande.


Contraindicaciones del PRP en la cara


El proceso general sucede sin llegar a ser demasiado agresivo para la paciente, no porque no cree ninguna molestia o marca pasajera, de hecho en el plasma rico en plaquetas cara hinchada y/o enrojecida es común durante su colocación debido a los pinchazos que se reciben, sobre todo para aquellas que tienen el cutis sensible, pero es normal que suceda porque se inyecta la sangre de forma autóloga y directa, y esa es prácticamente toda la molestia, razón por la cual es un procedimiento muy seguro que no genera inconvenientes ni reacciones negativas importantes ni continuadas para quien lo hace. Bastando luego solo con difuminar de ser necesario las machistas con algún tipo de make up durante unas horas, en caso de necesitar exponerse, y no realizar ejercicio inmediato para no generar calor y sudor en la zona tratada.

No conlleva ninguna internación previa ni posterior, y es un proceso puramente natural, no tóxico, a diferencia de otros.

Aun así, el plasma en la cara sí tiene contraindicaciones cuando la paciente trae de base algún tipo de alteración en su sangre o un trastorno inmunológico o de piel que lleva algún tiempo, como cáncer o acné grave, entre otros similares. Por eso, para evitar cualquier imprevisto que termine perjudicando ampliamente la zona o el resto del organismo, es fundamental contar de entrada con el historial clínico de la paciente, algo que no se puede obviar en ningún caso, y también, un laboratorio completo, que sirva para descartar y conocer cualquier patología existente. Algo que además, servirá para llevar un seguimiento activo de quien se trata, y ajustar mejor sus aplicaciones a eso.


PRP en el rostro


Una vez zanjadas las dudas iniciales y con los resultados de estudios ya vistos, ¿cómo se procede para colocar el Plasma en el rostro? Primeramente, es algo que no supera los 30 minutos totales, donde el especialista saca sangre de la paciente de forma muy similar a lo que sería un análisis habitual de laboratorio y luego de la extracción la coloca en una máquina centrífuga que divide el suero, los glóbulos y el plasma, hasta dar con las plaquetas concentradas y enriquecidas buscadas, que inmediatamente, de forma simple y tranquila, previa aplicación algunas veces de anestesia local para minimizar la molestia que se puede sentir, y con la persona recostada en la camilla, son colocadas con agujas muy finas en todo el cutis de la paciente, para que, de forma activa, empiece a generar colágeno natural propio por medio de la bioestimulación. Y ese es el proceso final encargado de ayudar a renovar acelerada y tardíamente el área buscada desde el interior. Porque más allá de la colocación inicial, sigue actuando en el tiempo.

Lo que resta es solo colocar alguna crema final para reducir la hinchazón posible, y allí culmina la visita al consultorio, que, en un cierto periodo de tiempo, entre 4 y 6 meses estimativos, puede repetirse, y/o complementarse con otros procedimientos estéticos no invasivos que dejan la piel muy reluciente, como la radiofrecuencia, el peeling o el IPL.

En cuanto al periodo ideal para llevarlo a cabo, los especialistas consideran que es de esos aplicables en todo momento del calendario, no importa si es verano o invierno, siempre tomando recaudos de protección UV tras él, y continuado por un periodo importante de tiempo.


Plasma Rico en Plaquetas